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Consejos para aprender a hablar bien en público de manera atractiva.
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hablar en publico

CÓMO HABLAR BIEN EN PÚBLICO: TÉCNICAS BÁSICAS.

Consejos para aprender a hablar bien en público de manera atractiva.

            Una de las alabanzas más dedicadas por Homero a los más eminentes personajes de sus geniales obras literarias es la de «fecundo en recursos». Destaca como loado con tales palabras, Ulises. A Aquiles, que sobre todo era «el de los pies ligeros» o «el divino» se lo aplica en alguna ocasión.

Homero

            Cualquiera de nosotros que en el campo profesional desee ser un destacado personaje necesita haber trabajado todas sus cualidades humanas de una manera extraordinariamente decidida. Esa debe ser nuestra aspiración: llegar a ser fecundos en recursos. Y entre todas las manifestaciones que muestren que nuestra personalidad es fecunda en recursos, la del arte de hablar bien en público es una de las más importantes. Para ello es necesario utilizar las técnicas para hablar, seguir los consejos para el habla en público, ejercitarse en aprender y en exponer asimilando la dimensión de la palabra correcta y llena de potenciales beneficios.

aquiles

            Aquiles tuvo gran cantidad de recursos. Los primeros fueron los que se derivaron de su naturaleza mitad humana, recibida de su padre Peleo y mitad divina, recibida de su madre, la nereida Tetis. Ello hizo que con todos los miembros de su cuerpo se impusiese tras encarnizada lucha personal hasta darle muerte, a Héctor hijo de Príamo, rey de Troya. Después, lo arrastró con un carro en torno a las murallas de la vieja Ilión para que todos, desde los protegidos adarves,  contemplasen su gesta. Es lo que le ocurre a quien domina el recurso de saber hablar bien en público. Tiene la íntima persuasión de que nadie va a poder con él. Y cuando ha triunfado pasea su muy circunspecta mirada, con sensación de gloria.

            ¿Qué hay que hacer para llegar algún día a obtener ese dominio en el foro, en el aula, en el salón de grados, en la asamblea, en el mitin, en la empresa?

            Lo primero de todo seguir a los grandes oradores que en la historia se han consumado como maestros y maestras. Un selecto grupo de ellos los encuentra el aspirante a hablar en público en la newsletter El Arte de la Oratoria. Y si presta cuidadosa atención va a poder dejarse llevar, en gran parte inconscientemente, del método expositivo de Maquiavelo, de la previa preparación escrita del elocuentísimo Castelar, de la improvisación creativa de Ortega y Gasset, del arrebatador aliento poético de José Antonio Primo de Rivera, de la habilidad pedagógica de María de Maeztu, del apasionado impulso de Dolores Ibarruri, del imperioso dominio emocional de Churchill, de la cordial simpatía de Elsa Punset, de la convicción pragmática de Jean Monnet, el más eficaz de los padres de Europa.

            Sin embargo, no hay persona que por muy fecunda que sea en recursos, no tenga alguna carencia entre las competencias que le haga sufrir. La tuvo Aquiles en su desafortunado tendón. En aquel caso los causantes de la carencia fueron los dedos de su madre que impidieron que llegaran a la parte del ligero pie las benéficas aguas de la laguna Estigia. Allí fue donde llegó la inesperada flecha del arquero Paris, raptor de Helena, que terminó con su vida.

            Todos tenemos entre nuestras competencias por muy fecundas que sean, alguno que otro deteriorado tendón. Y no pocas veces ese tendón infausto se ceba en el arte de hablar. Cuántos profesionales, hombres de empresa, mujeres de ciencia, filósofos, políticos, periodistas, se angustian frente a las consecuencias negativas de su incierto arte de hablar y se preguntan a sí mismos y preguntan a los demás qué técnicas necesitan utilizar para aprender a hablar bien en público, para saber exponer, para hablar con eficacia ante el público y frente al público. Sobre todo para hablar correctamente. Lo peor de todo es que no saben escapar de su temerosa situación que frecuentemente no tienen reparo en llamar pánico escénico.

Técnicas eficaces para hablar en público

            ¿Qué desconocido dedos impidieron que el agua de la espontaneidad y de la seguridad bañe con rico beneficio la ardorosa ansia de comunicar del candidato a orador? Difícilmente podremos saberlo por mucho que profundicemos en su psicología. Es mejor que ofrezcamos técnicas eficaces para hablar en público.

demostenes y hablar bien en publico

            Antes de entrar en ellas prestemos atención a la definición que Demóstenes nos da de la oratoria: «lógica candente«. Lógica se refiere al entendimiento, a la actitud mental que debemos tener para persuadir. Si dominamos la lógica no tendremos enemigo. Candente se refiere a la emoción. Sin emoción no puede haber oratoria. Como todo arte, la oratoria, el arte de hablar en público debe estar  todo él, envuelto en sentimiento.

            A partir de ahí, expondremos en nuestros próximos artículos numerosas facetas que necesita dominar el orador. Desde la especificidad y sub especificidad del talento, pasando por la más viva comunicación, hasta el dominio de la voz, del ademán y  del gesto.

                                               *Santiago Petschen es profesor de Habilidades oratorias en la Escuela de Gobierno de la Universidad Complutense de Madrid.

Carlos
carlos.llerena@theshedcoworking.com
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